0

CLARIN.COM · Octafonic “Somos una banda con ausencia de géneros”.

“Octafonic es una especie de accidente fortuito. Creo que a todos nos pasa lo mismo: Si no, no tocaríamos en la banda. Es cierto que algunos vienen del jazz, otros de la electrónica y varios del rock, pero todos somos unos curiosos insoportables, que no nos conformamos y estamos en una búsqueda constante. Por eso siempre digo que Octafonic es lo que es por la gente que está en la banda. No es que si yo llevo esta música a otro lado va a ser lo mismo. Si Octafonic se armó y consolidó en tan poco tiempo, es por esa variedad y esa combinación de personalidades.” Así de claro, Nicolás Sorín define al monstruo que creó tres años atrás, que entre su primer álbum, Monster (2014), y su flamante Mini Buda, que presentan esta noche en Vorterix, mutó de la idea original jazzera que motorizó su formación a una potente maquinaria de rock.

Habrá que agregar, además, que el plan inicial de octeto cambió a noneto, a partir de la incorporación definitiva del guitarrista Hernán Rúpolo; que los espacios en los que tocan van aumentando de tamaño a medida que el público que los va a escuchar y ver obliga a hacerlo -y obliga bastante-; y que el sonido del nuevo trabajo consolida su originalidad.

“Somos una banda que siempre llamó la atención. Eso genera odio y amor; pero nunca intrascendencia. Y el crecimiento de esos sentimientos se da por igual de uno y otro lado, y nos encanta ver un dedo para abajo en las redes”, dice Rúpolo, socio de Sorín en la charla con Clarín. Y sigue: “Lo que hacemos es inclasificable, y muy fresco. No se nos ocurriría buscar una fórmula que funcione, para después repetirla.” “La antifórmula genera un estilo. Si querés saber qué hacemos, vení a vernos. Somos una banda con ausencia de géneros. Hacemos tantos guiños que confunde un poco, y esa es la idea. Nadie lleva la bandera de género”, agrega Sorín.

Eximidos ya de explicar por qué prefieren el inglés al castellano a la hora de cantar -”a veces alguno todavía pregunta”, admiten-, el líder de Octafonic apunta a la intención de lo que hacen. “Creo que en la música se dice demasiado, a veces. La música es un arte abstracto; por lo tanto tiene millones de interpretaciones. Me gusta que cada uno escuche diferentes cosas en la misma canción, y que la misma persona escuche cosas distintas cada vez. Eso es lo que hace de la música una herramienta para amasar emociones.”

¿Los sorprendió el crecimiento de la banda, en un ámbito en el que la abstracción no es lo que más vende?

Rúpolo: No. Yo venía viendo lo que pasaba con el público. La oreja de los escuchas cambió; está más amplia. Y de a poco también se van diluyendo los credos, salvo para los que se mantienen ortodoxos.

¿Vos decís que se van a acabar las “misas” en el rock?

Rúpolo: Creo que se están acabando. Hoy vas a un recital de metal, de pop o de rock, y ves remeras de cualquier banda o solista.

Sorín: Mucho tiene que ver Internet en ese cambio. Lo mismo pasa con los músicos. Uno se pregunta qué le pusieron al Nestum. Nada; sólo que todos tienen acceso a muchas herramientas e información. Antes las teníamos que ir a buscar no sé dónde. Ahora las tenés ahí.

Mini Buda

Máxima potencia

Nueve temas en los que el jazz, la electrónica y el rock confluyen en una sonoridad, en la que las voces son un instrumento que se suma a los teclados de Sorín, el bajo de Cirilo Fernández, la batería de Ezequiel Piazza, la guitarra de Rúpolo, los vientos de Juan Alfaro, Francisco Huici y Leonardo Paganini y la percusión de Mariano Bonadío.

Ver Link


0

TELAM.COM.AR · Octafonic presenta “Mini Buda” en Vorterix

El grupo encabezado por Nicolás Sorín en teclados y voces cosechó muchos elogios con sus conciertos y su anterior disco “Monster” ya que luego de experimentar con el jazz y las bandas de sonido, se mete de lleno en terrenos rockeros, pariendo deformidades junto a un grupo de amigos que se reúnen en los estudios MCL.

Las cercanía sonoras remiten a Faith No More en su lado menos metalero, a Frank Zappa en todas sus variantes y a discos de Herbie Hancock, con mucha locura, delirio, pero con mucha polenta, sin tibiezas jazzeras.

La banda también está integrada por Cirilo Fernández en bajo y contrabajo, Francisco Huici en saxo barítono, Leo Paganini en saxo tenor, Juan Manuel Alfaro en saxo alto y clarinete, Hernán Rupolo en guitarra eléctrica, Mariano Bonadío en teclados, sintetizadores y megáfono y Ezequiel Piazza en batería.

“Mini Buda” se inicia con un piano casi progresivo pero sobre las teclas la banda va montando su deformidad con un groove excelente y con momentos en que los sintetizadores dejan los ruidos y le pasan la posta al bajo y a la batería y a un teclado que arma cierta melodía, y sobre el final la canción va tomando formas más rockeras.

“Mini Buda” es pura violencia desde el inicio con los teclados peleando la distorsión con las guitarras de Rupolo con momentos que van de Nine Inch Nails a The Prodigy, una electrónica casi hooligan que invita al desmadre, con ciertos momentos en que los sintetizadores traen aires marroquíes. Una canción que podría musicalizar las imágenes de una rebelión popular contra un gobierno dictatorial, con la muchedumbre yendo y yendo contra policías y tanques hasta quebrarlos.

Sorín, Rupolo, Alfaro y Bonadío charlaron con Télam sobre el disco, la presentación y la escena emergente local:

T:-¿Los jazzeros manejan la presión de forma más relajada? ¿O es así toda la banda?

Rupolo: Creo que no va por género, sino por personalidad. En la banda hay unos cuantos inquietos y otros muy calmos, hay rockeros ocultos, hay de todo. Creo que pasa por cómo es cada uno en el total de su vida y eso se transmite a la música.
Bonadío: Hay profesionalismo, sobre todo. Que sean jazzeros solo significa que tocaron muchísimas más veces que nosotros y laburan el triple. Ahora, no se cuán importante es la performance física, si esa era tu pregunta.
Sorín: No, al revés, porque al jazzero en una buena noche lo ven 100 personas, y de repente cuando tienen 500 en frente les hace ruido. El rockero está más acostumbrado.

B: Nadie pensó que la expectativa venía de por fuera, si la hay es entre nosotros de hacer el mejor disco que podamos.
Alfaro: Yo personalmente disfruté mucho este disco. Quizás toqué cosas un poco más complicadas, pero ya había un concepto sonoro que se dio solo de tocar juntos. Me acuerdo que “Monster” fue al revés, no sabíamos de qué se trataba. Ya teníamos un concepto que funcionaba para este y lo único que hicimos fue ir y grabar.

T:¿Fueron encontrando bandas o artistas con cuestiones parecidas más deformes?

A: Yo creo que esta banda suena como suena por ser nuestra interpretación de las ideas de Nico. Él trae una idea bastante organizada y nosotros se la destruimos con nuestras improntas. A partir de ese caos controlado suena lo que suena. Si hay influencias creo que son demasiadas, porque son las que tiene Nico cuando compone y las que tiene cada uno a la hora de interpretar lo que uno quiere que suene. Pero no creo que salga de escuchar tal o cual banda y querer sonar así, al contrario.

R: Creo que tiene que ver con que esa parte está directamente relacionada con el momento de componer, que es de Nico. Después cuando nos juntamos a ensayar no viene él y dice cómo quiere que suene. Capaz el trampolín vino de ahí, pero la sonoridad termina siendo la que es.

B: En realidad tiene que ver con una cuestión orquestral, tenés a Hernán para tocar, tenés una variedad. Este disco lo compuso sabiendo lo que puede hacer cada uno y lo que no. No es que una parte pesada suena a lo Nine Inch Nails, suena pesado, también puede parecer Pantera. Tiene que ver a dónde te lleva, cada tema te va a hacer reminiscencia a un estilo distinto. Tiene una conducción entre una historia y la otra. Son temas que no tienen nada que ver salvo que los tocamos nosotros y vienen de la cabeza de una persona.

A: Si no tuviera las cosas que Nico ama no sería la música suya.

B: Tiene punk, tiene los Beatles, tiene música clásica, tiene jazz… Tiene todo: la impronta del compositor y de sus intérpretes. Este disco sí lo compuso pensando en nosotros como instrumentos, mucho más que el primero que se armó como un rompecabezas.

T:¿En su camino, se encontraron con una escena rica con lo que es el jazz, el folclore y el rock & roll?

A: Yo vengo del under del under. Trabajé muchos años como sesionista y he sido parte de espectáculos grandes, pero lo que yo elijo tiene la presión en lo que tocás y no en los que te vienen a ver. Teniendo en cuenta eso, uno se va nutriendo de ver todo lo que puede vayan 10 mil personas o 20. Desde ese lugar, me parece que en el rock nacional hay cosas súper valiosas, aunque no siempre coinciden con las que son más masivas. Cuando uno va a un lugar y se cruza con determinadas bandas a veces está buenísimo y a veces no le gusta, pero lo que se respira es muy rico. Capaz lo que llega a mostrarse suena todo igual, pero cuando empezás a escarbar hay cosas tremendas.

B: Definitivamente somos parte de eso, pero nosotros entramos medio de costado y rápido. Si pensás que Eruca, que es la primera banda de la historia del rock argentino que sale del interior y lograron lo que lograron, tardaron casi 10 años… Para nosotros se juntaron muchos factores, todos venimos de pelearla como locos, pero en tres años crecimos muchísimo. Están pasando cosas rebuenas, a la gente le gusta la banda y eso es increíble. El boca en boca se hace más rápido y todos venimos de historias así. Esto es medio raro porque fue rápido, pero entramos en una escena que ya está armada y que gracias a Dios tiene muchas bandas que son de afuera de Capital. Todos coincidimos en un mismo momento y es muy lindo. Por el rubro que busques hay gente extremadamente talentosa haciendo cosas muy copadas, hay una oferta cultural muy buena también en el teatro y en el cine. Es un muy buen momento, el tema es cómo hacer para que todas esas cosas lleguen al gusto masivo.

-¿Sienten que la disociación pasa por los medios? Que tomas las cuarenta bandas que se escuchan en Spotify y no tienen nada que ver con lo que suena en las radios.

B: Eso es algo que como músicos hemos intentando pero nunca logrado cambiar. Uno con los medios tiene una relación de amor odio, pero que le guste a la prensa hace que esto crezca más rápido. Y si crece más rápido puedo tocar en más lugares, hacer más discos, crecer y darle laburo a más gente. Pero el tema es eso, lo feliz sería que sea más parejo y abierto, que se difunda todo y que la gente elija.

Ver Link


0

CMTV.COM.AR · Octafonic presenta “Mini Buda” en Vorterix

OCTAFONIC PRESENTA EL 19 DE AGOSTO EN EL TEATRO VOTERIX, SU SEGUNDO DISCO “MINI BUDA” EN EL QUE VUELVE A ESTIRAR LOS LÍMITES MEZCLANDO ROCK, METAL, ELECTRÓNICA, INDUSTRIAL, FUNKY Y JAZZ EN UNA DELIRANTE Y FRENÉTICA COCTELERA.

El grupo encabezado por Nicolás Sorín en teclados y voces cosechó muchos elogios con sus conciertos y su anterior disco “Monster” ya que luego de experimentar con el jazz y las bandas de sonido, se mete de lleno en terrenos rockeros, pariendo deformidades junto a un grupo de amigos que se reúnen en los estudios MCL.

Las cercanía sonoras remiten a Faith No More en su lado menos metalero, a Frank Zappa en todas sus variantes y a discos de Herbie Hancock, con mucha locura, delirio, pero con mucha polenta, sin tibiezas jazzeras.

La banda también está integrada por Cirilo Fernández en bajo y contrabajo, Francisco Huici en saxo barítono, Leo Paganini en saxo tenor, Juan Manuel Alfaro en saxo alto y clarinete, Hernán Rupolo en guitarra eléctrica, Mariano Bonadío en teclados, sintetizadores y megáfono y Ezequiel Piazza en batería.

“Mini Buda” se inicia con un piano casi progresivo pero sobre las teclas la banda va montando su deformidad con un groove excelente y con momentos en que los sintetizadores dejan los ruidos y le pasan la posta al bajo y a la batería y a un teclado que arma cierta melodía, y sobre el final la canción va tomando formas más rockeras.

“Mini Buda” es pura violencia desde el inicio con los teclados peleando la distorsión con las guitarras de Rupolo con momentos que van de Nine Inch Nails a The Prodigy, una electrónica casi hooligan que invita al desmadre, con ciertos momentos en que los sintetizadores traen aires marroquíes. Una canción que podría musicalizar las imágenes de una rebelión popular contra un gobierno dictatorial, con la muchedumbre yendo y yendo contra policías y tanques hasta quebrarlos.

Sorín, Rupolo, Alfaro y Bonadío charlaron con Télam sobre el disco, la presentación y la escena emergente local:

T:-¿Los jazzeros manejan la presión de forma más relajada? ¿O es así toda la banda?

Rupolo: Creo que no va por género, sino por personalidad. En la banda hay unos cuantos inquietos y otros muy calmos, hay rockeros ocultos, hay de todo. Creo que pasa por cómo es cada uno en el total de su vida y eso se transmite a la música.
Bonadío: Hay profesionalismo, sobre todo. Que sean jazzeros solo significa que tocaron muchísimas más veces que nosotros y laburan el triple. Ahora, no se cuán importante es la performance física, si esa era tu pregunta.
Sorín: No, al revés, porque al jazzero en una buena noche lo ven 100 personas, y de repente cuando tienen 500 en frente les hace ruido. El rockero está más acostumbrado.

B: Nadie pensó que la expectativa venía de por fuera, si la hay es entre nosotros de hacer el mejor disco que podamos.
Alfaro: Yo personalmente disfruté mucho este disco. Quizás toqué cosas un poco más complicadas, pero ya había un concepto sonoro que se dio solo de tocar juntos. Me acuerdo que “Monster” fue al revés, no sabíamos de qué se trataba. Ya teníamos un concepto que funcionaba para este y lo único que hicimos fue ir y grabar.

T:¿Fueron encontrando bandas o artistas con cuestiones parecidas más deformes?

A: Yo creo que esta banda suena como suena por ser nuestra interpretación de las ideas de Nico. Él trae una idea bastante organizada y nosotros se la destruimos con nuestras improntas. A partir de ese caos controlado suena lo que suena. Si hay influencias creo que son demasiadas, porque son las que tiene Nico cuando compone y las que tiene cada uno a la hora de interpretar lo que uno quiere que suene. Pero no creo que salga de escuchar tal o cual banda y querer sonar así, al contrario.

R: Creo que tiene que ver con que esa parte está directamente relacionada con el momento de componer, que es de Nico. Después cuando nos juntamos a ensayar no viene él y dice cómo quiere que suene. Capaz el trampolín vino de ahí, pero la sonoridad termina siendo la que es.

B: En realidad tiene que ver con una cuestión orquestral, tenés a Hernán para tocar, tenés una variedad. Este disco lo compuso sabiendo lo que puede hacer cada uno y lo que no. No es que una parte pesada suena a lo Nine Inch Nails, suena pesado, también puede parecer Pantera. Tiene que ver a dónde te lleva, cada tema te va a hacer reminiscencia a un estilo distinto. Tiene una conducción entre una historia y la otra. Son temas que no tienen nada que ver salvo que los tocamos nosotros y vienen de la cabeza de una persona.

A: Si no tuviera las cosas que Nico ama no sería la música suya.

B: Tiene punk, tiene los Beatles, tiene música clásica, tiene jazz… Tiene todo: la impronta del compositor y de sus intérpretes. Este disco sí lo compuso pensando en nosotros como instrumentos, mucho más que el primero que se armó como un rompecabezas.

T:¿En su camino, se encontraron con una escena rica con lo que es el jazz, el folclore y el rock & roll?

A: Yo vengo del under del under. Trabajé muchos años como sesionista y he sido parte de espectáculos grandes, pero lo que yo elijo tiene la presión en lo que tocás y no en los que te vienen a ver. Teniendo en cuenta eso, uno se va nutriendo de ver todo lo que puede vayan 10 mil personas o 20. Desde ese lugar, me parece que en el rock nacional hay cosas súper valiosas, aunque no siempre coinciden con las que son más masivas. Cuando uno va a un lugar y se cruza con determinadas bandas a veces está buenísimo y a veces no le gusta, pero lo que se respira es muy rico. Capaz lo que llega a mostrarse suena todo igual, pero cuando empezás a escarbar hay cosas tremendas.

B: Definitivamente somos parte de eso, pero nosotros entramos medio de costado y rápido. Si pensás que Eruca, que es la primera banda de la historia del rock argentino que sale del interior y lograron lo que lograron, tardaron casi 10 años… Para nosotros se juntaron muchos factores, todos venimos de pelearla como locos, pero en tres años crecimos muchísimo. Están pasando cosas rebuenas, a la gente le gusta la banda y eso es increíble. El boca en boca se hace más rápido y todos venimos de historias así. Esto es medio raro porque fue rápido, pero entramos en una escena que ya está armada y que gracias a Dios tiene muchas bandas que son de afuera de Capital. Todos coincidimos en un mismo momento y es muy lindo. Por el rubro que busques hay gente extremadamente talentosa haciendo cosas muy copadas, hay una oferta cultural muy buena también en el teatro y en el cine. Es un muy buen momento, el tema es cómo hacer para que todas esas cosas lleguen al gusto masivo.

-¿Sienten que la disociación pasa por los medios? Que tomas las cuarenta bandas que se escuchan en Spotify y no tienen nada que ver con lo que suena en las radios.

B: Eso es algo que como músicos hemos intentando pero nunca logrado cambiar. Uno con los medios tiene una relación de amor odio, pero que le guste a la prensa hace que esto crezca más rápido. Y si crece más rápido puedo tocar en más lugares, hacer más discos, crecer y darle laburo a más gente. Pero el tema es eso, lo feliz sería que sea más parejo y abierto, que se difunda todo y que la gente elija.

Ver Link


0

VORTERIX.COM · Octafonic en Vorterix – SHOW + NOTA COMPLETA

El octeto bonaerense pasó por el estudio Luis Alberto Spinetta para presentar cuatro temas de su nuevo disco “Mini Buda” (What?, God, Mini Buda y Sativa) y dos de su primera producción, denominada “Monster” (Love y Wheels). Una mezcla deliciosa entre jazz y rock del bueno, un lujo que nos pudimos dar en la mañana de Mala Mia.

Para quien se lo perdió acá esta el show completo (dividido por tema) y nota que hicimos hoy en ‪#‎MalaMia‬ por Vorterix.

Gracias MP, todo su equipo de laburo y a quienes nos hicieron el aguante desde temprano!

VER SHOW + NOTA COMPLETA


0

CMTV.COM.AR · El octeto de rock Octafonic, se alista para editar su nuevo álbum “Mini Buda”.

Si bien Octafonic presentó en vivo en 2015 su sencillo “Mini Buda”, está disponible en plataformas digitales desde el10 de junio pasado.

El nuevo álbum homónimo -que saldrá a la venta el 15 de julio- tendrá 10 canciones y dos colaboraciones estelares: Tito Fuentes de Molotov en “What?”y Lula Bertoldi de Eruca Sativaen “Slow Down” -quien además es pareja de Nicolás y madre de su hijo Julián.

Nicolás Sorín, autor del disco y líder de Octafonic, dice sobre“Mini Buda”: “Es un disco bastante más rockero pero a la vez creo que es más ecléctico, juega mucho con los estilos. Si bien las temáticas no pierden su cosa lúdica ni su diversión, habla también de cosas serias en sus letras y en la música misma”.

En 2014 Octafonic sorprendió con “Monster”, su álbum debut, cuyo sencillo del mismo nombre rompió todos los récords de streaming. De este trabajo se desprendió el video “Plastic”, en el cual participa el artista Luciano Rosso, popular por subaile facial al ritmo de “El Pollito Pío”.

Además, “Monster” se llevó dos Premios Gardel 2015: Mejor Álbum Nuevo Artista de Rock y Mejor Álbum de Rock/Pop Alternativo, y este material les dio la satisfacción de abrir el concierto de Faith No More, el 20 de septiembre en el Luna Park.

Ver Link


0

rockerio.cl · OCTAFONIC PRESENTA VIDEO DE “MINI BUDA”

“Mini Buda” se editará el 15 de Julio, el cual ya es Nº1 en Spotify de Argentina

Luego de un gran debut con el álbum “Monster” (2014), el que fue recibido por el público con un nivel de asombro, Octafonic se instaló rapidamente de la mano de un disco de sonoridad impecable y poderosísimas presentaciones en vivo.

Adentrarse en el viaje de esta agrupación, es meterse de lleno en la tormenta musical que es la cabeza de Nico Sorin, un artista de larga trayectoria en ámbitos tan diversos como el punk rock, el jazz, la dirección orquestal, la músicalización de películas, con varios premios locales y tres nominaciones a los Latin Grammys en los años 2007, 2010 y 2013 en su faceta como productor.

Sorin es el frontman de esta banda, integrada por grandes músicos que provienen de una escena muy poco tradicional para el rock: Cirilo Fernández en bajo, Hernán Rupolo en guitarra eléctrica, Leo Costa en teclados,Francisco Huici, Leo Paganini y Juan Manuel Alfaro con los saxos y con las percusiones Mariano Bonadio yEzequiel Chino Piazza.

Este nuevo álbum, “Mini Buda”, es -en palabras de Nico Sorin-:

“Un disco bastante más rockero, pero a la vez, creo que es mas ecléctico, juega mucho con los estilos. Si bien las tematicas no pierden su cosa lúdica ni su diversión, habla también de cosas serias en sus letras y en la música misma”.

El disco fue producido por Héctor Castillo (Björk, Roger Waters, Gustavo Cerati, Lou Reed, entre otros) y masterizado en Estados Unidos por Dave McNair (Bob Dylan, David Bowie, Prince, Miles Davies, etc), cuenta con la especial participación de Tito Fuentes de Molotov y Lula Bertoldi de Eruca Sativa. El arte, diseño e ilustraciones a cargo de del mismo Costhanzo.

La presentación del nuevo disco será en Teatro Vorterix el 19 de Agosto y en Octubre en Personal Fest, Argentina.

Ver Link


0

esquinarockweb · Con nuevo disco, Octafonic debutará en el Teatro Vorterix

Luego del éxito del disco debut Monster (2014), la banda de Noclás Sorín lanzará Mini Buda el viernes 15 de julio, a través de S-Music, y será presentado oficialmente el viernes 19 de agosto en el Teatro Vorterix. Las entradas anticipadas se pueden adquirir por Ticketek (ingresando en www.ticketek.com.ar, llamando al 5237-7200 y/o en los puntos de venta adheridos).

“La música de Octafonic tiene una impronta visual muy fuerte. Varios de nosotros trabajamos en música de cine y creo que cada canción tiene una película en sí. Mini Buda es un disco más rockero pero más ecléctico a la vez, juega mucho con los estilos. No pierde su lado lúdico pero habla también de cosas más profundas como la vida, la muerte y Dios”, aseguró el líder del proyecto”. El primer corte de difusión, cuyo video clip ya se encuentra rotando, lleva el mismo nombre de la placa.

Los músicos que colaboraron en el segundo álbum de Octafonic son: Tito Fuentes, Melchor Magaña (en What), Lula Bertoldi (SlowDown) y Eduardo Giardina (Sativa). Nicolás Sorín compuso todos los temas y los arreglos de vientos (junto con Francisco Huici), Sebastián Tano Cavalletti fue el Drum Doctor y Luciano Tano Farelli el Guitar Tech. El diseño gráfico, ilustración y arte de tapa corresponde a Augusto Costhanzo.

Mini Buda fue grabado en el estudio porteño MCL Records, en marzo pasado, con Luciano Lucerna como ingeniero de grabación; la mezcla estuvo a cargo de Héctor Castillo (David Bowie, Björk, Lou Reed, Suzanne Vega, Rufus Wainwright, Philip Glass) en White Water Studios de New York; mientras que la masterización la realizó el ingeniero Dave McNair (Miles Davis, Bob Dylan, David Bowie, Bruce Springsteen, Stevie Ray Vaughan, Patti Smith, Willie Nelson, Rod Stewart, The Doobie Brothers, Buddy Guy, Beck, Cyndi Lauper) en Dave Mc Nair Mastering, Salem, NC.

Mini Buda
1-Welcome to life
2-Mini Buda
3-T.V
4-God
5-Sativa
6-What
7-That’s OK
8-Nana nana
9-Slow Down


0

gamba.fm · A CONQUISTAR EL MUNDO

“Mini Buda”, el nuevo disco de Octafonic suena prometedor. El primer corte, de nombre homónimo, ya alcanzó el puesto número 1 en Spotify y la banda llegará a la Cadena CNN el próximo domingo 19 de junio como invitados del propio Anthony Bourdain.

Será un programa dedicado a Buenos Aires y saldrá para Europa y Estados Unidos con la banda comiendo un asado y charlando sobre este nuevo disco. Es que Octafonic encaja perfecto en el paladar musical de esos lugares por su mezcla de géneros: desde el hardcore, jazz, y punk rock.   “Es un disco bastante mas rockero pero a la vez creo que es mas ecléctico, juega mucho con los estilos. Si bien las tematicas no pierden su cosa lúdica ni su diversión, habla también de cosas serias en sus letras y en la música misma” , explica su frontman , Nico Sorín.

Además, el disco tiene invitados de primer nivel mundial:  Tito Fuentes (Molotov) y Lula Bertoldi (Eruca Sativa). Fue mezclado por Hector Castillo (Björk, Roger Waters, Gustavo Cerati, Lou Reed, entre otros) , masterizado en Estados Unidos por Dave McNair (Bob Dylan, David Bowie, Prince, Miles Davies).; y cuenta con el arte de  Costhanzo.  Con este nuevo material la banda se prepara para conquistar el mundo.

Ver Link