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CMTV.COM.AR · Octafonic presenta “Mini Buda” en Vorterix

OCTAFONIC PRESENTA EL 19 DE AGOSTO EN EL TEATRO VOTERIX, SU SEGUNDO DISCO “MINI BUDA” EN EL QUE VUELVE A ESTIRAR LOS LÍMITES MEZCLANDO ROCK, METAL, ELECTRÓNICA, INDUSTRIAL, FUNKY Y JAZZ EN UNA DELIRANTE Y FRENÉTICA COCTELERA.

El grupo encabezado por Nicolás Sorín en teclados y voces cosechó muchos elogios con sus conciertos y su anterior disco “Monster” ya que luego de experimentar con el jazz y las bandas de sonido, se mete de lleno en terrenos rockeros, pariendo deformidades junto a un grupo de amigos que se reúnen en los estudios MCL.

Las cercanía sonoras remiten a Faith No More en su lado menos metalero, a Frank Zappa en todas sus variantes y a discos de Herbie Hancock, con mucha locura, delirio, pero con mucha polenta, sin tibiezas jazzeras.

La banda también está integrada por Cirilo Fernández en bajo y contrabajo, Francisco Huici en saxo barítono, Leo Paganini en saxo tenor, Juan Manuel Alfaro en saxo alto y clarinete, Hernán Rupolo en guitarra eléctrica, Mariano Bonadío en teclados, sintetizadores y megáfono y Ezequiel Piazza en batería.

“Mini Buda” se inicia con un piano casi progresivo pero sobre las teclas la banda va montando su deformidad con un groove excelente y con momentos en que los sintetizadores dejan los ruidos y le pasan la posta al bajo y a la batería y a un teclado que arma cierta melodía, y sobre el final la canción va tomando formas más rockeras.

“Mini Buda” es pura violencia desde el inicio con los teclados peleando la distorsión con las guitarras de Rupolo con momentos que van de Nine Inch Nails a The Prodigy, una electrónica casi hooligan que invita al desmadre, con ciertos momentos en que los sintetizadores traen aires marroquíes. Una canción que podría musicalizar las imágenes de una rebelión popular contra un gobierno dictatorial, con la muchedumbre yendo y yendo contra policías y tanques hasta quebrarlos.

Sorín, Rupolo, Alfaro y Bonadío charlaron con Télam sobre el disco, la presentación y la escena emergente local:

T:-¿Los jazzeros manejan la presión de forma más relajada? ¿O es así toda la banda?

Rupolo: Creo que no va por género, sino por personalidad. En la banda hay unos cuantos inquietos y otros muy calmos, hay rockeros ocultos, hay de todo. Creo que pasa por cómo es cada uno en el total de su vida y eso se transmite a la música.
Bonadío: Hay profesionalismo, sobre todo. Que sean jazzeros solo significa que tocaron muchísimas más veces que nosotros y laburan el triple. Ahora, no se cuán importante es la performance física, si esa era tu pregunta.
Sorín: No, al revés, porque al jazzero en una buena noche lo ven 100 personas, y de repente cuando tienen 500 en frente les hace ruido. El rockero está más acostumbrado.

B: Nadie pensó que la expectativa venía de por fuera, si la hay es entre nosotros de hacer el mejor disco que podamos.
Alfaro: Yo personalmente disfruté mucho este disco. Quizás toqué cosas un poco más complicadas, pero ya había un concepto sonoro que se dio solo de tocar juntos. Me acuerdo que “Monster” fue al revés, no sabíamos de qué se trataba. Ya teníamos un concepto que funcionaba para este y lo único que hicimos fue ir y grabar.

T:¿Fueron encontrando bandas o artistas con cuestiones parecidas más deformes?

A: Yo creo que esta banda suena como suena por ser nuestra interpretación de las ideas de Nico. Él trae una idea bastante organizada y nosotros se la destruimos con nuestras improntas. A partir de ese caos controlado suena lo que suena. Si hay influencias creo que son demasiadas, porque son las que tiene Nico cuando compone y las que tiene cada uno a la hora de interpretar lo que uno quiere que suene. Pero no creo que salga de escuchar tal o cual banda y querer sonar así, al contrario.

R: Creo que tiene que ver con que esa parte está directamente relacionada con el momento de componer, que es de Nico. Después cuando nos juntamos a ensayar no viene él y dice cómo quiere que suene. Capaz el trampolín vino de ahí, pero la sonoridad termina siendo la que es.

B: En realidad tiene que ver con una cuestión orquestral, tenés a Hernán para tocar, tenés una variedad. Este disco lo compuso sabiendo lo que puede hacer cada uno y lo que no. No es que una parte pesada suena a lo Nine Inch Nails, suena pesado, también puede parecer Pantera. Tiene que ver a dónde te lleva, cada tema te va a hacer reminiscencia a un estilo distinto. Tiene una conducción entre una historia y la otra. Son temas que no tienen nada que ver salvo que los tocamos nosotros y vienen de la cabeza de una persona.

A: Si no tuviera las cosas que Nico ama no sería la música suya.

B: Tiene punk, tiene los Beatles, tiene música clásica, tiene jazz… Tiene todo: la impronta del compositor y de sus intérpretes. Este disco sí lo compuso pensando en nosotros como instrumentos, mucho más que el primero que se armó como un rompecabezas.

T:¿En su camino, se encontraron con una escena rica con lo que es el jazz, el folclore y el rock & roll?

A: Yo vengo del under del under. Trabajé muchos años como sesionista y he sido parte de espectáculos grandes, pero lo que yo elijo tiene la presión en lo que tocás y no en los que te vienen a ver. Teniendo en cuenta eso, uno se va nutriendo de ver todo lo que puede vayan 10 mil personas o 20. Desde ese lugar, me parece que en el rock nacional hay cosas súper valiosas, aunque no siempre coinciden con las que son más masivas. Cuando uno va a un lugar y se cruza con determinadas bandas a veces está buenísimo y a veces no le gusta, pero lo que se respira es muy rico. Capaz lo que llega a mostrarse suena todo igual, pero cuando empezás a escarbar hay cosas tremendas.

B: Definitivamente somos parte de eso, pero nosotros entramos medio de costado y rápido. Si pensás que Eruca, que es la primera banda de la historia del rock argentino que sale del interior y lograron lo que lograron, tardaron casi 10 años… Para nosotros se juntaron muchos factores, todos venimos de pelearla como locos, pero en tres años crecimos muchísimo. Están pasando cosas rebuenas, a la gente le gusta la banda y eso es increíble. El boca en boca se hace más rápido y todos venimos de historias así. Esto es medio raro porque fue rápido, pero entramos en una escena que ya está armada y que gracias a Dios tiene muchas bandas que son de afuera de Capital. Todos coincidimos en un mismo momento y es muy lindo. Por el rubro que busques hay gente extremadamente talentosa haciendo cosas muy copadas, hay una oferta cultural muy buena también en el teatro y en el cine. Es un muy buen momento, el tema es cómo hacer para que todas esas cosas lleguen al gusto masivo.

-¿Sienten que la disociación pasa por los medios? Que tomas las cuarenta bandas que se escuchan en Spotify y no tienen nada que ver con lo que suena en las radios.

B: Eso es algo que como músicos hemos intentando pero nunca logrado cambiar. Uno con los medios tiene una relación de amor odio, pero que le guste a la prensa hace que esto crezca más rápido. Y si crece más rápido puedo tocar en más lugares, hacer más discos, crecer y darle laburo a más gente. Pero el tema es eso, lo feliz sería que sea más parejo y abierto, que se difunda todo y que la gente elija.

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